|
Reflexiones - Pagina 2 CONVERSACIÓN CON DIOS HOMBRE:
Padre Nuestro que estas en los cielos.. DIOS: Si.. Aquí estoy.. HOMBRE: Por favor ... no me interrumpa.
¡Estoy rezando! DIOS: ¡Pero tu me llamaste!.. HOMBRE: ¿Llamé? No llamé a nadie.
Estoy rezando.... Padre Nuestro que estas en los cielos... DIOS: ¡¡¡Ah!!! Eres tú nuevamente. HOMBRE: ¿Cómo? DIOS: ¡Me llamaste! Tú dijiste: Padre
Nuestro que estás en los Cielos. Estoy aquí. ¿En que te puedo ayudar? HOMBRE: Pero no quise decir eso. Estoy
rezando. Rezo el Padrenuestro todos los días, me siento bien rezando así.
Es como cumplir con un deber. Y no me siento bien hasta cumplirlo. DIOS: Pero ¿cómo puedes decir Padre
Nuestro sin pensar que todos son tus Hermanos, ¿Cómo puedes decir que
estás en los cielos, si no sabes que el cielo es paz, que el cielo es
amor a todos... HOMBRE: Es que realmente no había
pensado en eso. DIOS: Pero... prosigue tu oración. HOMBRE: Santificado sea tu nombre... DIOS: ¡Espera ahí! ¿Qué quieres decir
con eso? HOMBRE: Quiero decir... quiero decir...
lo que significa. ¿Cómo lo voy a saber? Es parte de la oración. ¡Solo
eso! DIOS: Santificado significa digno de
respeto, santo, sagrado. HOMBRE: Ahora entendí. Pero nunca había
pensado en el sentido de la palabra SANTIFICADO. "Venga a nosotros tu
reino, hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo..." DIOS: ¿Estás hablando en serio? HOMBRE: Claro! ¿Por qué no? DIOS: ¿Y que haces tú para que eso
suceda? HOMBRE: ¿Cómo qué hago? ¡Nada! Es que
es parte de la oración, hablando de eso... sería bueno que el Señor
tuviera un control de todo lo que acontece en el cielo y en la tierra
también. DIOS: ¿Tengo control sobre ti? HOMBRE: Bueno... ¡Yo voy a la Iglesia! DIOS: ¡No fue eso lo que te pregunté!
¿Qué tal el modo en que tratas a tus hermanos, la forma en que gastas tu
dinero, el mucho tiempo que das a la televisión, las propagandas por las
que corres detrás, y el poco tiempo que me dedicas a Mi? HOMBRE: Por favor, ¡Para de criticar! DIOS: Disculpa. Pensé que estabas
pidiendo que se haga mi voluntad. Si eso fuera a acontecer.. ¿Qué hacer
con aquellos que rezan y aceptan mi voluntad, el frío, el calor, la
lluvia, la naturaleza, la comunidad.... HOMBRE: Es cierto, tienes razón. Nunca
acepto tu voluntad, pues reclamo por todo. Si mandas lluvia, pido sol.. si
mandas sol me quejo del calor, si mandas frío, continuo reclamando; pido
salud, pero no cuido de ella, dejo de alimentarme o como mucho. DIOS: Excelente que reconozcas todo eso.
Vamos a trabajar juntos tú y yo. Vamos a tener victorias y derrotas. Me
está gustando mucho tu nueva actitud. HOMBRE: Oye Señor, preciso terminar
ahora, esta oración está demorando mucho más de lo acostumbrado. Continúo..."el
pan nuestro de cada día dánoslo hoy"... DIOS: ¡Para ahí! ¿Me estas pidiendo
pan material? No solo de pan vive el hombre sino también de Mi Palabra.
Cuando Me pidas el pan, acuérdate de aquellos que no lo tienen. ¡Puedes
pedirme lo que quieras, deja que me vea como un Padre amoroso! Estoy
interesado en la última parte de tu oración, continúa... HOMBRE: "Perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden..." DIOS: ¿Y tu hermano despreciado? HOMBRE: ¿Ves? Oye Señor, él me criticó
muchas veces y no era verdad lo que decía. Ahora no consigo perdonarlo.
Necesito vengarme. DIOS: Pero.. ¿Y tu oración? ¿qué
quieres decir con tu oración? Tú me llamaste y estoy aquí, quiero que
salgas de aquí transformado, me gusta que seas honesto. Pero no es bueno
cargar con el peso de la ira dentro de tí! ¿Entiendes? HOMBRE: Entiendo que me sentiría mejor
si me vengara. DIOS: ¡No! Te vas a sentir peor. La
venganza no es buena como parece. Piensa en la tristeza que me causarías,
piensa en tu tristeza ahora. Yo puedo cambiar todo para ti. Basta que tú
lo quieras. HOMBRE: ¿Puedes? ¿Pero cómo? DIOS: Perdona a tu hermano, y Yo te
perdonaré a ti y te aliviaré. HOMBRE: Pero Señor.. no puedo
perdonarlo. DIOS: ¡Entonces no me pidas perdón
tampoco! HOMBRE: ¡Estás acertado! Pero solo quería
vengarme, quiero la paz Señor. Está bien, está bien: perdono a todos,
pero ayúdame Señor!. Muéstrame el camino a seguir. DIOS: Esto que pides es maravilloso,
estoy muy feliz contigo. Y tú... ¿Cómo te estas sintiendo? HOMBRE: ¡Bien, muy bien! A decir verdad,
nunca me había sentido así. Es muy bueno hablar con Dios. DIOS: Ahora terminemos la oración..
prosigue... HOMBRE: "No nos dejes caer en la
tentación y líbranos del mal..." DIOS: Excelente, voy a hacer justamente
eso, pero no te pongas en situaciones donde puedas ser tentado. HOMBRE: y ahora.. ¿Qué quieres decir
con eso? DIOS: Deja de andar en compañía de
personas que te llevan a participar de cosas sucias, secretas. Abandona la
maldad, el odio. Todo eso te lleva al camino errado. No uses todo eso como
salida de emergencia. HOMBRE: ¡No te entiendo! DIOS: ¡Claro que entiendes! Has hecho
conmigo eso varias veces. Vas por el camino equivocado y luego corres a
pedirme socorro. HOMBRE: Tengo mucha vergüenza, perdóname
Señor. DIOS: ¡Claro que te perdono! Siempre
perdono a quien está dispuesto a perdonar también. Pero cuando me
vuelvas a llamar acuérdate de nuestra conversación, medita cada palabra
que dices. Termina tu oración. HOMBRE: ¿Terminar? Ah, sí,
"AMEN!" DIOS: ¿Y qué quiere decir "Amén"?
HOMBRE: No lo sé. Es el final de la
oración. DIOS: Debes decir AMEN cuando aceptas
todo lo que quiero, cuando concuerdas con mi voluntad, cuando sigues mis
mandamientos, porque AMEN quiere decir ASÍ SEA , estoy de acuerdo con
todo lo que oré. HOMBRE: Señor, gracias por enseñarme
esta oración, y ahora gracias también por hacérmela entender. DIOS: Yo amo a todos mis hijos, pero amo
más a aquellos que quieren salir del error, a aquellos que quieren ser
libres del pecado. ¡Te bendigo, y permanece en mi paz! HOMBRE: ¡Gracias Señor! ¡Estoy muy
feliz de saber que eres mi amigo! Autor desconocido
|